Asistente con tus documentos
Un chat que responde usando tus manuales, contratos o catálogos, y cita de qué documento sacó cada respuesta. Se arma con RAG, así el modelo contesta sobre tu información y no sobre lo que cree recordar.
No vendemos transformación con IA. Tomamos una tarea concreta que hoy le come horas a alguien de tu equipo y la resolvemos con un modelo de lenguaje conectado a tus propios datos.
Todos estos tienen algo en común: hay una tarea repetitiva medible y datos propios para alimentarla.
Un chat que responde usando tus manuales, contratos o catálogos, y cita de qué documento sacó cada respuesta. Se arma con RAG, así el modelo contesta sobre tu información y no sobre lo que cree recordar.
Un bot que responde las preguntas repetidas de siempre en el sitio o en WhatsApp, y que pasa la conversación a una persona cuando se sale del libreto.
Facturas, remitos, currículums o formularios que hoy alguien transcribe a mano. El modelo extrae los campos y los deja en tu sistema, con una pantalla de revisión antes de confirmar.
Correos, tickets o reclamos que llegan mezclados y hay que ordenar. Se etiquetan por tema y urgencia, y cada uno va al área que corresponde.
Descripciones de producto, resúmenes de reuniones o fichas técnicas, generadas con tu tono y revisadas por una persona antes de publicarse.
Buscar por significado y no por palabra exacta. Sirve cuando tenés miles de productos o documentos y la búsqueda por texto no encuentra nada.
El orden importa: la mayoría de los proyectos de IA fracasan porque nadie definió qué era funcionar bien.
Arrancamos con una prueba de dos a tres semanas sobre un caso acotado y con tus datos reales. Sale barato y te deja ver el resultado antes de comprometer un proyecto grande.
Definimos juntos qué porcentaje de aciertos hace falta para que sirva. Sin ese número no hay forma honesta de decir si el sistema anda o no.
En todo lo que toca plata, contratos o clientes dejamos una pantalla de revisión humana. El modelo propone, una persona confirma.
Elegimos el modelo según costo, velocidad y sensibilidad de los datos, y te explicamos por qué.
Con las APIs empresariales de los proveedores principales, lo que enviás no se usa para entrenar sus modelos. Igual, antes de arrancar definimos qué información sale de tu infraestructura y qué no, y si el caso lo pide se puede trabajar con modelos que corren en tu propio servidor.
Hay dos costos: el desarrollo, que es único, y el consumo del modelo, que se paga por uso. En la prueba corta medimos el consumo real de tu caso y te damos un número mensual estimado antes de escalar.
Sí, y quien te diga que no, te está vendiendo humo. Por eso definimos un umbral de aciertos aceptable, medimos contra casos reales y dejamos revisión humana en todo lo que sea sensible.
Sirve si hay una tarea repetitiva que hoy consume horas. Si son diez minutos por semana, no vale la pena y te lo vamos a decir.
Sí. Conectamos con WhatsApp, correo, planillas, ERPs y bases propias, con n8n para las integraciones o con desarrollo a medida cuando hace falta más control.
La prueba corta son dos o tres semanas. Un sistema en producción, entre 6 y 10 semanas según cuántos sistemas haya que conectar.
Casi ningún proyecto es de una sola categoría. Estos son los otros frentes que cubrimos.
Sitios institucionales, landings y tiendas online que salen a producción.
Apps para Android y iOS, publicadas en App Store y Google Play.
Conectamos tus sistemas y sacamos el trabajo manual del medio.
Productos por suscripción, del MVP a la versión en producción.
Si hay algo que tu equipo repite todos los días, probablemente se pueda automatizar. Escribinos y lo miramos juntos.