Cuentas y equipos
Cada cliente con su espacio aislado, sus usuarios y sus permisos. Multiempresa desde el diseño de la base de datos, no parchado después.
Construimos productos que se venden por suscripción: cuentas por empresa, roles, cobro recurrente y panel de administración. Del MVP que valida la idea a la versión que aguanta clientes de verdad.
Son las mismas siempre, y son las que más tardan si se improvisan al final.
Cada cliente con su espacio aislado, sus usuarios y sus permisos. Multiempresa desde el diseño de la base de datos, no parchado después.
Planes, períodos de prueba, cambios de plan y facturación recurrente con Stripe o Mercado Pago, incluidos los casos molestos: pagos rechazados, bajas y reactivaciones.
La pantalla desde donde tu equipo ve las cuentas, resuelve problemas y entra como un cliente para entender qué le está pasando.
Altas, bajas, uso por cuenta e ingreso recurrente. Los números con los que se toman las decisiones del producto, no los del sitio.
Una API documentada y webhooks para que tus clientes conecten el producto con lo que ya usan. Suele ser lo que define una venta grande.
Despliegue automático, ambientes separados, backups y monitoreo. Un SaaS que se cae un martes a la mañana pierde clientes ese mismo día.
La forma más cara de construir un SaaS es construirlo entero antes de que alguien lo use.
Elegimos la función que resuelve el problema principal y dejamos afuera todo lo demás. Cuesta menos y sale antes.
Entre 8 y 12 semanas para una primera versión con usuarios reales pagando o probando. Con eso aprendés más que con seis meses de reuniones.
Cada función nueva se decide con lo que muestran las métricas de uso, no con lo que pidió el cliente que grita más fuerte.
Stack estándar y aburrido a propósito: es lo que hace que otro equipo pueda seguir el proyecto mañana.
Un MVP acotado es un proyecto de dos a tres meses; un producto completo con integraciones y varios planes, bastante más. Te damos un presupuesto cerrado por etapa, así podés decidir después de la primera si seguís.
Sí. El repositorio, los servidores y los servicios van a nombre de tu empresa desde el primer día. No trabajamos con esquemas donde el cliente queda atado al proveedor.
Sí, y es algo que hacemos seguido. Empezamos con una auditoría del código y la infraestructura, y te decimos con franqueza qué se puede aprovechar y qué conviene rehacer.
Con Mercado Pago para cobros locales y Stripe o Paddle para el exterior. Cada uno tiene condiciones distintas; en la primera charla vemos cuál se ajusta a dónde están tus clientes.
Podemos dejarlo listo y que lo maneje tu equipo, o encargarnos nosotros con un acuerdo mensual de infraestructura y soporte. Las dos opciones están sobre la mesa desde el principio.
La infraestructura queda armada para escalar horizontalmente y con monitoreo desde el día uno. Crecer trae problemas, pero no debería traer una reescritura.
Casi ningún proyecto es de una sola categoría. Estos son los otros frentes que cubrimos.
Sitios institucionales, landings y tiendas online que salen a producción.
Apps para Android y iOS, publicadas en App Store y Google Play.
Chatbots con tus datos, lectura de documentos y asistentes internos.
Conectamos tus sistemas y sacamos el trabajo manual del medio.
Dos o tres líneas sobre el problema que querés resolver y para quién. Te devolvemos un recorte posible, un plazo y un número.